El Vampiro de Real del Monte

En el pintoresco pueblo minero de Real del Monte, Hidalgo, se cuenta que no solo la plata atrae a los aventureros. Por las noches, cuando la neblina cubre las calles empedradas, una figura oscura recorre las minas y callejones, buscando víctimas entre los desprevenidos. Lo llaman el Vampiro del Real del Monte.

Una leyenda que se oculta tras la niebla

Todo comenzó a finales del siglo XIX, cuando trabajadores de las minas reportaban desapariciones misteriosas. Algunos mineros juraban haber visto a un hombre pálido con ojos rojos y colmillos largos, vestido con ropas oscuras y sombrero de ala ancha. Siempre aparecía al caer la noche y desaparecía antes del amanecer.

Se dice que el vampiro era un antiguo minero que, tras un accidente mortal dentro de la mina, fue poseído por la oscuridad y juró regresar cada noche para alimentarse de la sangre de quienes osaban perturbar su territorio.

Encuentros con el vampiro

María, una joven que trabajaba vendiendo dulces en las calles del pueblo, relató que una noche escuchó pasos tras ella. Al voltear, vio a un hombre delgado y extremadamente pálido que la observaba con intensidad. Intentó correr, pero sus pies parecían pegarse al suelo. Solo logró escapar cuando oyó el canto de un gallo que rompió el silencio de la madrugada.

Otros habitantes aseguran que el vampiro puede entrar en cualquier hogar, pero que no resiste el humo de incienso ni los símbolos religiosos, por lo que los fieles colocan cruces y velas alrededor de sus casas para protegerse.

Real del Monte: un pueblo de historias oscuras

El pueblo de Real del Monte, con su arquitectura colonial y sus minas centenarias, es un lugar donde la historia y la leyenda se mezclan. Muchos turistas vienen en busca de su famoso pan de pulque y pastes, pero otros buscan sentir el escalofrío de encontrarse con el vampiro que acecha en la niebla.

Si visitas el Real del Monte al anochecer, ten cuidado con los callejones estrechos y las entradas a las minas abandonadas. Dicen que mirar fijamente a la niebla podría atraer la atención del vampiro, y que la curiosidad puede ser mortal.